¿Cuándo registrar una marca, cuando solicitar una patente y cuando registrar derechos de Autor?

Durante mucho tiempo la riqueza de una nación ha sido medida con base a la abundancia o no de recursos naturales e industriales pero hoy en día los recursos intelectuales han cobrado un papel importante, ya que a diferencia de los anteriores, estos pueden seguir creciendo de manera indefinida.

Y es que son muy amplias las oportunidades de registro que ofrece el universo de la propiedad intelectual como aliciente a la inventiva humana. Podemos a través de está,   recurrir a un registro de marca, de aviso comercial, de marca colectiva, al reconocimiento de una denominación de origen, obtener una patentes, modelos de utilidad, diseños industriales y circuitos integrados, así también el reconocimiento del Derecho Autoral  a los creadores de obras artística literarias y científicas.

Propiedad IntelectualLas siguientes lineas pretenden ilustrar de manera somera los distintos tipos de protección a que se puede acceder. En esta inteligencia podemos decir que la marca se emplea para todo signo visible capaz de distinguir productos o servicios de otros de su misma especie, y son estos signos distintivos los protagonista corolarios entre el consumidor y el mercado, pero además existen las figuras de marca colectiva, nombre comercial y aviso comercial.

La legislación también reconoce protección a las invenciones de productos o de procedimientos, siempre que sean nuevas, entrañen una actividad inventiva y sean susceptibles de aplicación industrial,  como es el caso de una patente, un modelo de utilidad o un diseño industrial.

También existe protección de Derechos de Autor para todas las producciones en el campo literario, científico y artístico, cualquiera que sea el modo o forma de expresión, tales como los libros, folletos y otros escritos; las conferencias, alocuciones, sermones y otras obras de la misma naturaleza; las obras dramáticas o dramático-musicales; las obras coreográficas y las pantomimas; las composiciones musicales con o sin letra; las obras cinematográficas, a las cuales se asimilan las obras expresadas por procedimiento análogo a la cinematografía; las obras de dibujo, pintura, arquitectura, escultura, grabado, litografía; las obras fotográficas a las cuales se asimilan las expresadas por procedimiento análogo a la fotografía; las obras de artes aplicadas; las ilustraciones, mapas, planos, croquis y obras plásticas relativos a la geografía, a la topografía, a la arquitectura o a las ciencias. (Así reza el artículo 2 del Convenio de Berna)

Podemos concluir entonces que, la propiedad intelectual en el más amplio sentido fortalece la libertad del creador, ayudándole a producir y divulgar lo que desea e incluso  (hay que decirlo) le proporciona un beneficio económico.

En AN-KI abogados somos una firma de abogados especialistas que encausan sus esfuerzos en la protección de tus ideas, te invitamos a que si tienes alguna inquietud relacionada a estas temáticas te acerques con nosotros.